FINAL 1127/02/2018

Carlos está hablando por teléfono para anular el viaje a Burdeos, después de una gran discusión con Blanca. Y bien, ya está, anulado el viaje. Carlos mira a su alrededor... Blanca ya no está en la habitación, se ha ido.

¡No puede ser! ¿Por qué se va? Encima que anulo el viaje por ella...

Carlos sale en busca de Blanca, sigue sin entender porque se ha ido de repente, sin decirle nada o avisarle.

Mientras Blanca se ha ido a casa de Álvaro, un amigo muy inteligente y buen músico, iba a sustituir a Carlos en el concierto, si no hubiera anulado el viaje. Blanca no está como antes, ahora no está enfadada o contenta o preocupada, no. Está muy triste, y con mil lágrimas en la cara. Está harta de que Carlos piense así de raro.

Siempre está diciendo las mismas cosas; que por qué quiero estar contigo siempre, que si no le importo, que él hace todo por mí cuando yo no hago nada por él, que alguna vez podría sacrificarme por él igual que él lo hace, que podría pensar más en él alguna vez... ¿Por qué siempre me viene con lo mismo? ¡No lo entiendo! Yo siempre hago todo por él e intento hacer todo lo mejor posible para que esté contento. ¿Por qué siempre me pone tantas pegas? A lo mejor no me esfuerzo lo suficiente... - dijo Blanca al lado de Álvaro, que prácticamente era su mejor amigo, ya que no tenía tiempo para estar con más gente. Siempre estaba con Carlos.

Álvaro siempre había visto a Blanca y Carlos muy felices, pero después de todo lo que le estaba contando Blanca, empezó a asustarse un poco. No eran tan buena pareja como parecían.

Primero llamaron a Carlos diciéndole que podía ir a Burdeos, lo que produjo que Blanca se alegrara mucho por él. Y en vez de darle las gracias, lo que hace Carlos es decirle que por qué se pone tan contenta (“¿acaso quieres que me vaya para irte con Álvaro?”). Luego Blanca le dice que justo los últimos días antes del viaje ha quedado con sus amigas, a lo que Carlos le dice que obviamente no vaya con sus amigas, tiene que estar con él para aprovechar sus últimos momentos juntos antes del viaje. Y a Blanca lo mejor que se le ocurre hacer es mentir a sus amigas diciéndoles que su madre no le deja. Además después de esto Carlos se vuelve a poner en su contra diciéndole que por qué miente. ¿Somos tontos? ¿Encima que ha anulado el plan que tenía con sus amigas por él, sigue obligándola a hacer o decir más cosas?

Álvaro no entiende nada. Bueno, entender lo entiende, pero lo que no entiende es como esto puede pasar entre Carlos y Blanca, la mejor pareja de la ESO.

Por si fuera poco, Carlos le dice que no se está preocupando nada por él, después de haber renunciado a estar con sus amigas por él, y tener que mentirlas para no quedar como tonta. El concierto que iban a tener cae en los días del viaje, y por lo tanto Carlos no está. Blanca le dice que no pasa nada, que le avisaría a él (Álvaro), y de esa forma no habría problema. Y a esto, como no, Carlos también se interpone.

Álvaro no puede parar de dar vueltas a todo lo que le acaba de contar. Además Carlos acaba de llamar para anular el viaje. ¿Qué se piensa? ¿Qué si lo anula quedará como el bueno de la relación, y Blanca como la que nunca hace nada bueno por él?

Álvaro está flipando en colores. Nunca se habría podido imaginar esta escena en su propia habitación. Blanca llorando. Blanca gritando, y diciendo que es tonta. Blanca diciendo que cómo le ha podido hablar así de mal a Carlos. Espera... ¿que le ha hablado mal a Carlos?

Blanca, ¿qué dices?, aquí el único que te ha hablado mal ha sido él, así que para ya de llorar de una vez y date cuenta de todo. Tú no has hecho nada malo. Al contrario, le has intentado ayudar en todo. Lo que pasa es que él no te lo sabe agradecer. No te merece, Blanca. Te mereces mucho más que eso. Solo te estás dejando arrastrar de él como una mula. Blanca, tienes que saber tomar tus propias decisiones, y no dejarte influenciar. Seguro que querías quedar con tus amigas. Además tú sabes perfectamente que estabas tan contenta después de la llamada del viaje sólo por la felicidad de él. Ni eso te sabe agradecer. De verdad Blanca, sé que ya lleváis un tiempo, pero no sé si esto va a ir bien si todo continua así. De todas formas, hagas lo que hagas, siempre podrás contar conmigo. Pero piénsalo, sólo te estás haciendo daño, está intentando que pienses que tú eres la mala de la historia. A lo mejor me estoy equivocando, pero según me has ido contado todo me he quedado flipando. Deberías reflexionar y pensar en todo lo que ha pasado. ¿Vale? - dijo Álvaro en cuanto se dio cuenta de la estupidez que acababa de decir Blanca. Ella no es culpable de nada.

(llorando) Está bien, supongo que gracias. Pero Álvaro, yo también me he comportado mal con él.

Álvaro decidió no decir nada. Tras darle un abrazo se despidió de ella.

Blanca volvió a su casa. Miró el móvil. Cinco llamadas de Carlos. Nunca había estado tan rara, no sabía qué pensar de nada, y lo que le acababa de decir Álvaro le había rayado aún más. Decidió llamar a Carlos:

  • ¿Hola? Ah ya, la muerta ha aparecido.
  • Hola Carlos, necesito hablar contigo.
  • Gracias por irte eh. He suspendido el viaje.
  • ¿Por qué lo haces, Carlos? ¿Eres bobo? ¿No ves que es una gran oportunidad para ti?
  • Bueno, lo he hecho por ti, porque te quiero. NO puedo estar tres meses sin verte. Al menos yo me sacrifico por mi novia, no como otras personas...
  • Perdón Carlos. De todas formas no tendrías que haberlo anulado, hubieras aprendido mucho francés.
  • Que da igual, solo quiero estar contigo. Además así podremos hacer el concierto sin el estorbo ese del Álvaro.
  • … Vale. Bueno, ¿nos vemos a las cinco en la plaza?
  • De acuerdo guapa.
  • Adiós, hasta ahora.
  • Podrías decirme un “te quiero” o algo.
  • Ya lo sé, pero no lo voy a hacer.
  • Ya veo como te importo, luego dices...

Cuelga.

Blanca se dirige hacia la plaza. Ve a Carlos a lo lejos. Viene medio enfadado y en cuanto se acercan comienza una situación un tanto incómoda:

  • ¿Por qué estás así conmigo, Blanca? ¡Ya ni me dices te quiero! He dejado el viaje por ti, para poder estar en el concierto, y así me lo agradeces...pues vaya...
  • Tío, que solo quiero hablar contigo. ¿No crees que has sido un poco borde conmigo antes? Es decir, no sé, te veía demasiado brusco conmigo, aunque a lo mejor era cosa mía...
  • Ah, ¿ahora soy yo el borde? Blanca, ha sido cosa tuya, que te querías encima ir con Álvaro al concierto. Además ibas a irte con tus amigas los últimos días antes de que me fuera en vez de verme a mí. Ale, ahora que me quedo ve con ellas si quieres... Pero creo que si te importara algo tu novio te irías con él... Ahora bien es cosa tuya Blanca, pero que sepas que me parece bastante mal tu forma de actuar de hoy. Yo te quiero y hago siempre todo por ti, y tú ya ni quedar una tarde porque te vas con tus amigas...
  • No no, no voy con mis amigas. Me quedo contigo. Pero Carlos, tampoco hubiera pasado nada por una tarde, todos los demás días quedo contigo...
  • Ah claro, y por eso vas a desperdiciar una tarde de poder vernos, ¿no?. Como nos vemos tanto...
  • Vale da igual. Perdón. Y gracias por anular el viaje para verme.
  • No pasa nada, todo por ti mi piojo. Te quiero.
  • Y yo.

Pasó otro mes. Blanca y Carlos seguían juntos. Álvaro confiaba en que ahora a Blanca le fuese bien. Llegó el sábado y Blanca quedó con Carlos como de costumbre:

  • ¡Hola Carlos! ¿Qué tal?
  • ¡Hola piojo! Bien, ¿y tú guapa?
  • Muy bien. Oye que el sábado que viene no puedo quedar, tengo comida familiar.
  • No me digas eso Blanca. Que solo podemos quedar los sábados. Joder no Blanca. Vente conmigo. Dile a tu madre que tiene salgo importante o algo. Por favor. Hazlo por mí.
  • Pero es muy importante esta comida. Hace dos años que no veo a mi tío.
  • Por Dios Blanca. Yo te quiero, haría cualquier cosa por ti. Pero bueno haz lo que quieras, allá tú...
  • Pero el otro día te fuiste con Carla y me dejaste tirada... Y no te había dicho nada... Me lo dijo Juan que os vio...
  • ¿Qué dices? Eso es una broma de Juan jajajaja. No me fui con Carla. Fui a una cena que hago con mis primos y tíos todos los años. No seas boba, nunca me iría con Carla dejándote a ti tirada. Te quiero demasiado como para poder hacerte eso.
  • Ah vale tranquilo. Perdón por pensar eso... Voy a llamar a mi madre, un momento.

  • ¿Mamá? Oye, que no voy a poder ir a la comida de la semana que viene. Es el cumple de Alberto y es muy importante. Hace mucho que no le veo, por eso no voy a poder ir, lo siento mamá.
  • ¿Pero no estuviste ayer con él haciendo un trabajo?

 

Primero los amigos, luego la familia...

Pasaron meses y años, de hecho varios años...

Carlos y Blanca se fueron a vivir juntos...

Blanca no puede salir de su habitación, está encerrada. Le duele mucho la pierna, parece que tiene un moratón...

Otra vez, se le vuelven a caer las lágrimas...

¡¡¡¡Ring!!!!

  • ¿Sí?
  • Hola Carla, ¿qué tal?

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